Estas pruebas se utilizan a menudo para comprobar la tolerancia (o, en ocasiones, para confirmar una alergia) en la alergia a alimentos o medicamentos

(Prueba de exposición controlada)

Estas pruebas consisten en la administración por vía oral o inyectada de la sustancia objeto de estudio.

Estas pruebas se utilizan a menudo para comprobar la tolerancia (o, en ocasiones, para confirmar una alergia) en la alergia a alimentos o medicamentos.

Este tipo de pruebas la debe indicar siempre el alergólogo tras haber realizado la historia clínica al paciente y las pruebas complementarias pertinentes. Tras la valoración de estos datos, el alérgologo informa al paciente acerca de la conveniencia, o no, de realizar la provocación con los productos necesarios, así como de los riesgos y beneficios de la prueba. La decisión última la toma el paciente (o sus padres/tutores en el caso de menores). En el caso de disconformidad, el alergólogo que lleva el caso informa al paciente de posibles alternativas. Dado que este tipo de pruebas entrañan un mayor riesgo que otras, las pruebas de provocación deberían realizarse siempre en medio hospitalario con disponibilidad inmediata de equipo de reanimación. Además, el paciente (o sus padres en el caso de menores) deberá llevar firmado un formulario de consentimiento informado.

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