La prevalencia de la alergia al veneno de los himenópteros en una determinada población varía en función de la edad, el hábitat, estilo de vida o aficiones como la apicultura y el clima (continentales, mediterráneos y húmedos)

Las picaduras de los himenópteros (abejas y avispas) originan, en la mayoría de la población, reacciones locales con picor, enrojecimiento y edema circunscrito en la zona de la picadura, que evolucionan espontáneamente en poco tiempo hacia la desaparición total. En personas susceptibles puede producirse hinchazón local intensa y de larga duración, aunque esto generalmente no conlleva riesgos de reacción grave.

Las reacciones alérgicas de importancia médica son las denominadas reacciones sistémicas o generalizadas, que se manifiestan por picor y erupción a distancia de la picadura o por toda la extensión de la piel y en ocasiones dificultad para respirar y alteración del nivel de conciencia. Estas reacciones deben ser estudiadas.

El diagnóstico se basa en dos parámetros: una historia clínica sugerente de una reacción alérgica tras una picadura y la demostración de IgE específica frente al veneno del himenóptero sospechoso.

Los pacientes alérgicos deben extremar las precauciones y estar advertidos sobre los riesgos a los que están expuestos. Deben estar provistos de la medicación de emergencia y estar adiestrados en su empleo ante una situación de riesgo. Es importante que conozcan los datos relativos al insecto causante de su alergia (hábitat, comportamiento, etc.) y saber reconocerlo.

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